Alcázar
Visita a los Reales Alcázares.
El Alcázar de Sevilla constituye un conjunto de edificaciones que fueron levantadas desde la época de la dominación islámica hasta nuestros días, determinando una sucesión de estilos artísticos. Su origen lo podemos situar en la época de Abd al Rahman III en el siglo X, construyendo su Alcázar sobre restos de edificaciones romanas y visigodas. En el siglo X Al Mutamid amplia esta primera edificación con entrada desde el arquillo de la plata que aún hoy perdura en la avenida de la Constitución. Durante el reinado de los almohades se levantará el Palacio del Yeso. Tras la conquista de la ciudad en el siglo XIII, Alfonso X el Sabio levanta el Palacio Gótico. Alfonso XI levantará la sala de la justicia y Pedro I el palacio mudéjar. Con los Reyes Católicos el Palacio alto es convertido en estancias para el invierno. Durante el XVII, se ampliaran los jardines, con su maravillosa galería de los grutescos y construirá el apeadero, las caballerizas y las cocinas, y en ese mismo siglo se instala en el patio de acceso desde la puerta del león un corral de comedias. Con la llegada de los Borbones ya en el XVIII se edifica la sala de armería y se remodelan las estancias del palacio alto para adecuarlos a las necesidades de sus reales habitantes. En el exterior del Alcázar podemos observar torres albarranas y lienzos de muralla con unos enormes sillares y puertas de herradura cegadas, así como el Patio de Banderas, plaza de armas del palacio donde se colocaban las banderas de los visitantes al Alcázar. Un paseo por sus jardines nos transportará a todo un mundo de sensaciones, de colores y olores, con los baños de María de Padilla, el gran estanque de Mercurio, la galería de los grutescos, los jardines de la danza, el jardín del Príncipe, la fuente del León, el pabellón de Carlos V y la portada gótica del palacio del Duque de Arcos en Marchena traida desde esa localidad por orden de Alsonso XIII. Una visita al que está considerado el Palacio Real más antiguo de Europa, llena de historia y sensaciones indescriptibles.
El Alcázar de Sevilla constituye un conjunto de edificaciones que fueron levantadas desde la época de la dominación islámica hasta nuestros días, determinando una sucesión de estilos artísticos. Su origen lo podemos situar en la época de Abd al Rahman III en el siglo X, construyendo su Alcázar sobre restos de edificaciones romanas y visigodas. En el siglo X Al Mutamid amplia esta primera edificación con entrada desde el arquillo de la plata que aún hoy perdura en la avenida de la Constitución. Durante el reinado de los almohades se levantará el Palacio del Yeso. Tras la conquista de la ciudad en el siglo XIII, Alfonso X el Sabio levanta el Palacio Gótico. Alfonso XI levantará la sala de la justicia y Pedro I el palacio mudéjar. Con los Reyes Católicos el Palacio alto es convertido en estancias para el invierno. Durante el XVII, se ampliaran los jardines, con su maravillosa galería de los grutescos y construirá el apeadero, las caballerizas y las cocinas, y en ese mismo siglo se instala en el patio de acceso desde la puerta del león un corral de comedias. Con la llegada de los Borbones ya en el XVIII se edifica la sala de armería y se remodelan las estancias del palacio alto para adecuarlos a las necesidades de sus reales habitantes. En el exterior del Alcázar podemos observar torres albarranas y lienzos de muralla con unos enormes sillares y puertas de herradura cegadas, así como el Patio de Banderas, plaza de armas del palacio donde se colocaban las banderas de los visitantes al Alcázar. Un paseo por sus jardines nos transportará a todo un mundo de sensaciones, de colores y olores, con los baños de María de Padilla, el gran estanque de Mercurio, la galería de los grutescos, los jardines de la danza, el jardín del Príncipe, la fuente del León, el pabellón de Carlos V y la portada gótica del palacio del Duque de Arcos en Marchena traida desde esa localidad por orden de Alsonso XIII. Una visita al que está considerado el Palacio Real más antiguo de Europa, llena de historia y sensaciones indescriptibles.
